Gaseosas sin azúcar: 4 de cada 10 pesos, y no pasa de ahí
Las gaseosas zero, light y sin azúcar se llevan 41 de cada 100 pesos que se gastan en gaseosas en el supermercado. Y ese número no se mueve: año tras año se mantiene entre 40% y 42%.
Un techo parejo, con brechas grandes por debajo
¿Cuánto pesan hoy las gaseosas sin azúcar en Chile?
El 41% del gasto en gaseosas va a versiones zero, light o sin azúcar. El número se mantiene entre 40% y 42% año tras año, y el estancamiento se repite en cada cadena medida por separado. No es un problema de una cadena ni de un período: es un techo de la categoría.
Chile llegó ahí empujado por dos políticas públicas:
- Ley 20.780: subió el impuesto a las bebidas con más azúcar y lo bajó para las demás.
- Ley 20.606: obligó a poner sellos de advertencia en los envases.
Ese empuje parece haber llegado a su límite.
¿Quién ya se cambió y quién no?
La brecha más grande es socioeconómica. En ABC1, el 58% del gasto en gaseosas va a versiones sin azúcar; en D/E, el 30%. Es casi el doble, y la diferencia se mantiene estable de un año a otro, sin señales de cerrarse.
Qué parte del gasto en gaseosas va a versiones sin azúcar, por nivel socioeconómico
La edad marca un gradiente parecido pero más suave: 35% entre los 18 y 24 años y 49% sobre los 55.
Un dato a vigilar está en ese último grupo: los mayores de 55 son los que más compran sin azúcar, pero su proporción viene bajando, desde 54% dos años antes.
Qué parte del gasto en gaseosas va a versiones sin azúcar, por edad
¿Pasa lo mismo en otras bebidas?
No, y la distancia es grande. Las gaseosas son, por lejos, la categoría donde más avanzó la conversión. Parte del gasto que va a versiones sin azúcar en otras bebidas:
- Jugos y néctares: 22%.
- Energizantes: 16%.
- Bebidas deportivas: 15%.
- Refrescos en polvo: 12%.
Las gaseosas van muy por delante del resto de las bebidas
Qué significa para tu marca
La conversión fácil ya ocurrió
El comprador que se iba a pasar a zero por salud, por el sello o por el precio relativo ya lo hizo: ese switching ya está contado en el 41%. El que queda, más joven y en niveles socioeconómicos donde la versión con azúcar sigue siendo mayoría, no va a responder a los mismos argumentos.
El plan cambia en los niveles bajos
Crecer en sin azúcar ya no es cuestión de más distribución o más espacio, sino de entender por qué siete de cada diez pesos en D/E siguen yendo a la versión tradicional: sabor, formato, precio por litro o simple costumbre. Son preguntas que una lectura por edad de la categoría ayuda a ordenar.
Jugos y energizantes recién empiezan
Para las marcas de jugos o energizantes, la lectura es la contraria: el espacio que las gaseosas ya recorrieron, ellas recién lo están empezando.
El porqué se pregunta con el Panel Target de Kobai: una encuesta solo a quienes su boleta muestra comprando la categoría.
Lo que este dato no dice
- Se clasifica por el nombre del producto. Una versión reducida en azúcar que no lo diga en su nombre queda contada como tradicional, así que el número real puede ser algo mayor.
- No incluye el canal tradicional, donde el comprador de D/E hace una parte importante de sus compras de bebidas.
- No todos los compradores tienen su nivel socioeconómico asignado, así que ese corte se calcula sobre una parte del total.
¿Dónde está el techo de tu categoría?




