El 18 no te suben los precios: te subes tú a la boleta

Cortes de carne cruda y carbón sobre el mesón de una cocina

Todos los años, a mediados de septiembre, aparece la misma sospecha: que los supermercados aprovechan el 18 para subir los precios. Miramos las boletas de la semana dieciochera y las comparamos con una semana normal. La boleta sube fuerte. Los precios, casi nada.

¿Cuánto sube la boleta en la semana del 18?

La boleta mediana pasa de $11.565 en una semana normal de septiembre a $19.331 el 17. Es un 66% más en la misma semana, y no es un salto de un día: la subida empieza el viernes anterior y no para hasta la vispera.

Así se ve la escalada, día a día:

  • Martes normal (9 de septiembre): $11.565
  • Viernes 12: $13.528
  • Sábado 13: $16.960
  • Lunes 15: $15.130
  • Martes 16: $17.730
  • Miércoles 17: $19.331 — el peak del año

El 17 es, con diferencia, el día en que más se gasta por visita. Y no es solo que cada boleta sea más grande: ese día hay un 60% más de gente comprando que un martes cualquiera.

¿Suben los precios de la carne para el 18?

Acá está lo interesante, porque la respuesta es no, o casi.

El precio de la carne de vacuno que la gente efectivamente pagó pasa de $7.191 a $7.494 entre una semana normal y la semana del 18. Son $300 de diferencia, un 4%. En cerdo el movimiento es parecido, y en bebidas gaseosas el precio prácticamente no se mueve.

Para una compra donde la boleta sube 66%, un 4% en el precio de la carne no explica casi nada. La boleta no sube porque suban los precios: sube porque cambia lo que llevas.

Entonces, ¿qué es lo que cambia?

Cambia el carro completo. En la semana del 18, comparado con una semana normal:

  • El vino se compra 2,5 veces más. Es la categoría que más se dispara.
  • La cerveza, 2,3 veces más.
  • La carne de vacuno y la de cerdo, el doble.
  • El carbón, 5 veces más — es el producto más dieciochero de todos, aunque parta de muy poquito.

Y hay un detalle que se ve en los datos y explica buena parte del alza: cambia el formato. En cerveza, el contenido promedio por producto pasa de 1.335 a 1.693 mililitros. Traducido: la lata suelta de la semana se convierte en el pack del 18. El precio por producto se ve más alto, pero es porque el producto es más grande.

¿Dónde está el ahorro real, entonces?

Si los precios casi no cambian, esperar un descuento que llegue en la semana no es la palanca. Hay dos cosas que sí se pueden hacer:

  • Comprar lo que aguanta, antes. El carbón, las bebidas, el vino y la cerveza no se echan a perder. Comprarlos la primera semana de septiembre, cuando la boleta todavía está en su nivel normal, saca del carro de la semana cara todo lo que no necesita frío.
  • Ojo con la carne: en la semana del 18 tiene MENOS descuento, no más. El 15,1% de los cortes de vacuno sale con alguna promoción esa semana, contra 17,1% en una semana normal. Es de las pocas categorías donde la promoción se retira justo cuando más se compra. El vino va al revés: pasa de 58,7% a 63,7% con descuento.

La regla corta: lo que se guarda, se compra antes; lo que necesita frío, se compra igual esa semana, pero sabiendo que ahí no va a haber oferta.

Cómo saber cuánto te subió a ti

El 66% es el movimiento del conjunto. Tu caso depende de cuánta gente venga a tu casa y de qué tan a última hora compres. Si escaneas tus boletas de septiembre y las comparas con las de agosto, vas a ver tu propia curva — y de paso, en qué se te fue la diferencia. Es el mismo ejercicio que sirve para controlar el gasto del supermercado el resto del año.

No comparamos cadenas ni locales entre sí. Lo que se mide acá es el comportamiento de compra, no dónde conviene comprar.

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