Qué conviene comprar antes de la semana del 18

La compra del 18 se hace casi siempre en los tres días previos, que es justo cuando la boleta está más alta. Pero más de la mitad de lo que se lleva no necesita comprarse esa semana: aguanta perfectamente si se compra antes.
¿Qué se puede comprar con semanas de anticipación?
Todo lo que no necesita refrigeración y no se echa a perder. En la práctica, es la mitad del asado:
- Carbón. Dura indefinidamente en un lugar seco. Es además el producto que más se dispara en la semana del 18.
- Bebidas gaseosas. Meses de vida útil.
- Vino, cerveza y pisco. No solo aguantan: el vino y la cerveza son de las categorías con más descuento del supermercado durante todo el año, así que hay margen para elegir cuándo comprarlos.
- Snacks, papas fritas y salsas.
- Servilletas, platos, bolsas de basura, encendedor. Lo que siempre se olvida y termina comprándose caro y a última hora.
¿Y qué sí hay que comprar en la semana?
Lo que necesita frío y lo que se echa a perder:
- La carne, salvo que tengas espacio de congelador y la compres pensada para congelar.
- Las verduras y la ensalada.
- El pan.
- El hielo, obviamente.
Esta lista es corta a propósito. Es lo único que de verdad obliga a ir al supermercado en los días caros.
¿Conviene esperar una oferta de carne para el 18?
No, y este es el dato más contraintuitivo. En la semana dieciochera, el porcentaje de cortes de vacuno que sale con algún descuento baja: 15,1% esa semana contra 17,1% en una semana normal. Con el cerdo pasa lo mismo.
Tiene lógica: es la semana en que la carne se vende sola, así que no hace falta promocionarla. Esperar la oferta de carne del 18 es esperar algo que estadísticamente es menos probable que en un martes cualquiera de agosto.
El vino se comporta al revés — pasa de 58,7% a 63,7% de productos con descuento —, así que ahí sí hay algo que cazar en la semana. Pero es justamente el producto que se podía haber comprado antes.
¿Cuánta carne comprar?
El cálculo que usa casi todo el mundo es 400 a 500 gramos de carne por persona adulta cuando el asado es el plato principal, y menos si hay muchos acompañamientos, empanadas o entrada. Sobre eso, dos cosas que ayudan:
- Los cortes no cuestan lo mismo ni por cerca. Entre los que más se compran para asado, la mediana va desde el asado de tira en torno a $4.800 el kilo hasta el lomo vetado sobre $13.000. Es casi tres veces, por el mismo kilo de carne.
- El costillar de cerdo se mueve alrededor de $6.700, bastante por debajo de los cortes de vacuno más pedidos. Mezclar cortes es lo que más baja la cuenta sin que se note en la parrilla.
La lista corta
Si tuviera que resumirse en una sola idea: haz dos compras, no una. Una a principios de septiembre con todo lo que aguanta, y una chica en la semana solo con lo fresco. La primera se hace con la boleta en su nivel normal; la segunda es inevitable, pero es mucho más chica.
Es la misma lógica de cuándo conviene comprar el resto del año: el ahorro no está en cazar una oferta puntual, está en no llegar a la semana cara con la lista completa todavía por comprar.
No comparamos cadenas ni locales entre sí. Lo que se mide acá es el comportamiento de compra, no dónde conviene comprar.